jueves, 17 de julio de 2008

Decálogo para ser fiel




1) Reflexionar en lo sagrado del matrimonio a los ojos de Dios


Es una camino de realización personal y es sagrado porque viene de Dios, y lo que Dios quiere es siempre bueno. Es sagrado porque Cristo lo elevó a sacramento. Es el símbolo del amor de Dios a la humanidad. Es muy provechoso leer la carta a los Efesios.


2) Estar dispuesto a dar y a recibir


Cada uno tiene un tesoro que debe estar dispuesto a compartir con el otro, cada uno tiene características propias que debe poner al servicio del otro. La mujer es más intuitiva, generosa, delicada, tierna, con más tacto. El hombre es más pragmático, racional, firme. Mutuamente deben compenetrarse y complementarse en las carencias de cada uno. Hay que dar y recibir. Si sólo damos, nos vaciamos; si sólo recibimos, somos egoístas. El amor es dar y recibir.


3) Desvivirse en detalles para con el otro


El detalle es la esencia, el extracto del amor.

¨Dime qué detalles tienes con tu esposo/a y te diré cómo es tu amor¨.


Detalles que una mujer pediría a su esposo:


· no te quejes de estar agotado por el trabajo

· no interrumpas mi conversación mientras estoy hablando

· después de una discusión no pases tres días sin hablarme, enojado

· no me recuerdes continuamente mis faltas pasadas

· de vez en cuando dime que me encuentro linda, agradable

· durante el desayuno, la cena préstame atención que no soy una pared

· háblame un poco de lo que vas a hacer, aunque sea trivial

· preocúpate por tus hijos cuando llegas a casa

· colabora en las tareas de la casa

· algún día en especial llévame a cenar fuera

· dame un beso al despedirte


Detalles que un esposo pediría a su mujer:


· llena mis tiempos de descanso con calma y sosiego y háblame de los gastos en momento oportuno

· gasta menos, sé más económica

· de vez en cuando elógiame, elogia mi carrera pues ¨mi triunfo es también tuyo¨

· nunca compares nuestro matrimonio con otros· sé oportuna cuando tengas que corregirme y nunca delante de nuestros hijos y amigos

· no te quejes por todo ni discutas por tonterías· no rechaces sistemáticamente mis programas de televisión, mis gustos

4) Respetar las características del otro


No podemos cambiar las características del otro, al contrario, debemos enriquecernos de ellas. El otro es distinto de ti, por lo tanto respétalo. El respeto significa: capacidad de perdonar, apertura, no estar viendo los defectos del otro, comprensión. El respeto se puede quebrar de tres maneras: con la palabra (dura, grosera, soez), por actos (agresión física) o con gestos (caras largas, desprecios, silencios elocuentes). Hay que saber ver las virtudes del otro y halagarlas.


5) Evitar discusiones innecesarias


Las discusiones innecesarias desunen y destruyen la armonía familiar. No se debe discutir, se debe analizar. Con las discusiones se ganan enfados, nervios, malos ejemplos a los hijos, visitas al psicólogo o al psiquiatra.


6) Superar el pasado para no volver las páginas de agravios del otro


¨Fuiste, me hiciste, dejaste de hacer, te lo decía¨, son frases de reproche. Lo pasado hay que perdonarlo con grandeza de alma. Sobre el pasado se debe construir un futuro de amor y perdón. Si se sacan continuamente los agravios, la herida no cura, no cicatriza, sigue supurando y termina con tensiones.


7) Dominar la tendencia a controlar, vigilar al cónyuge


¨¿Qué hiciste, con quién estuviste?¨. El matrimonio tiene que tener como base la confianza en el otro. Si continuamente se desconfía del cónyuge, se tiene miedo a la infidelidad, se vive con celos, ese matrimonio es un tormento. El cónyuge no debe ser nunca policía del otro cónyuge, sino compañero y amigo.


8) Cultivar el sentido del humorEl buen humor oxigena al matrimonio.


La vida no es una tragedia ni tampoco una comedia, es un drama con cosas buenas y malas. El humor logra un buen nivel de higiene mental. La persona sin humor se vuelve suspicaz, malhumorado, susceptible. El buen humor hace crecer en armonía y calma el matrimonio.


9) Gratificar a tu esposo/a con un día azul y cada año con un buen regalo


Hay que romper la monotonía, la rutina. Hay que salir a pasear con la esposa e hijos, llevarlos a comer a algún lado, regalarles algo sorpresivamente sin tener que esperar a cumpleaños, aniversarios, etc.10) Integrar todos los aspectos del amor (afectivo, amistoso, sexual, espiritual)

Afectivo: el amor afectivo comunica ternura ¿ Qué es la ternura ? Es ese meterse en el estado de ánimo del otro, compartir ese ánimo ¿ Cómo es posible que el esposo/a no se de cuenta que el otro cónyuge está enfermo, triste ? ¿ Por qué ? La ternura se acerca al alma para dar comprensión al otro, es altruista, es deseo de comprensión, de aceptación del otro. En cambio la sensualidad es egoísta, busca su propio placer, su propio interés de goce. El amor afectivo en el matrimonio se manifiesta a través de una caricia noble, una sonrisa. Es desinteresado.


Sexual: el sexo es un instrumento que ha puesto Dios para dos finalidades: procrear (comunicar vida) y para crecer en el amor, en la entrega dentro del matrimonio. De esta manera el sexo se convierte en un lenguaje interior profundo con el ansia de transmitir al otro lo que somos. Es la entrega de toda la persona, si no se da esto, es pura satisfacción. La pornografía distorsiona el sentido del sexo.El cuerpo no es un bien de consumo, es instrumento de diálogo profundo de dos personas. Freud dijo: ¨todos los males que nos acontecen nos vienen por reprimir al sexo¨ y aconseja darse el gusto. Es evidente que esta afirmación no es cierta.Pero a su vez la Iglesia tiene su regla sobre la vida sexual la cual debe ser: serena, equilibrada, sana y dentro de los cauces de la dignidad humana. El sexo dentro del matrimonio no debe ser lo más importante, lo único. Si estas relaciones comienzan así van por mal camino ya que divinizan, entronizan al sexo. El sexo es un medio para el fin que ya explicamos antes. Convertir el sexo en un fin en sí mismo es un error.


Amistoso: amar al otro como persona, respetarlo como tal. Encontrar en el otro un otro yo con el cual compartir alegrías, tristezas, gozos, dudas. Es el amor que de da al otro en la intimidad de la persona. Una persona digna a la que nos damos, nos revelamos. Amar al otro buscando, queriendo, protegiendo, defendiendo el bien del otro. El amor de amistad dice: "yo te quiero porque eres tú, te hago feliz porque te quiero", mientras que el egoísta dice: "me haces feliz porque me satisfaces". El egoísmo es el gusano del amor. Tener un amigo es tener un tesoro, quien lo encuentre que no lo pierda. Es un amor firme cuando estamos débiles, alegre cuando estamos tristes. Cristo es nuestro mejor amigo, luego debe seguir el cónyuge con el cual vamos a compartir nuestra existencia.


Espiritual: amar al otro porque es hijo de Dios, es hermano en Cristo y tenemos que amarlo con las mismas características del amor divino: con amor de perdón, abierto, que anima, que reparte todo lo que tiene, que sabe ver detrás no sólo al esposo/a sino a un hijo de Dios. Dios ama a todos con amor espiritual y lo trajo a la humanidad a través de Cristo para que así podamos amarlo mejor y amar a los hombres por amor a Dios. Este amor se aumenta con oración y sacramentos. Quien más ora, más amor espiritual tendrá. Si no se da esta dimensión espiritual, las otras dimensiones se caen.

jueves, 10 de julio de 2008

Tu Puedes Sanar Tu Vida


Puedes alejar los problemas y las enfermedades que azotan tu vida si comienzas por sanar tu mente. Tu puedes sanar tu vida nos enseña que, en muchas ocasiones, las dificultades y dolencias físicas tienen su origen en una actitud negativa ante la vida. a partir de lo anterior, este maravilloso libro coloca a la meditación como base para crear las ideas que conducen al bienestar.

Es un libro muy importante para que todos lo leamos y lo tengamos en nuestra biblioteca ya que nuestros patrones mentales pueden ocasionar felicidad, salud, frustración o enfermedad incluso hasta la muerte, así como nuestro actual modo o tipo de vida, la autora Louise L. Hay, estructuro un libro con ejercicios para trabajar con afirmaciones positivas y optimistas hacia la vida, ya que el origen de lo que nos pasa bueno o malo es por consecuencia de nuestro estado mental y la forma de expresarlo o manifestarlo.



Nuestros Problemas, Nuestras Soluciones


• Somos responsables en un ciento por ciento de todas nuestras experiencias.
• Todo lo que pensamos va creando nuestro futuro.
• El momento del poder es siempre el presente.
• Todos sufrimos de odio hacia nosotros mismos y de culpa.
• En nuestros peores momentos, pensamos: «Yo no sirvo...».
• No es más que una idea, y una idea se puede cambiar.
• El resentimiento, la crítica y la culpa son las reacciones más dañinas.
• Liberar el resentimiento llega incluso a disolver al cáncer.
• Cuando nos amamos realmente a nosotros mismos, todo nos funciona en la vida.
• Debemos dejar en paz el pasado y perdonar a todos.
• Debemos estar dispuestos a empezar a amarnos.
• Aprobarse y aceptarse a sí mismo en el ahora es la clave para hacer cambios positivos.
• Somos nosotros los creadores de todo lo que llamamos «enfermedad» en nuestro cuerpo.

Actitudes Positivas


• En la infinitud de la vida, donde estoy, todo es perfecto, completo y entero, y sin embargo, la vida cambia siempre.
• No hay comienzo ni hay final; sólo un reciclar constante de la sustancia y las experiencias.
• La vida jamás se atasca, ni se inmoviliza ni se enrancia, pues cada momento es siempre nuevo y fresco.
• Soy uno con el mismo Poder que me ha creado, y que me ha dado el poder de crear mis propias circunstancias.
• Me regocija el conocimiento de que tengo poder para usar mi mente tal como yo decida.
• Cada momento de la vida es un comienzo nuevo que nos aparta de lo viejo y este momento es un nuevo comienzo para mí, aquí y ahora
• Todo está bien en mi mundo.

Afirmaciones Positivas


• Estoy abierta/o y soy receptiva a ideas nuevas maravillosas.
• Permito que la prosperidad entre en mi vida en un nivel en el cual nunca entró.
• Merezco lo mejor y estoy dispuesta a aceptarlo.
• Mis ingresos aumentan constantemente.
• Dejo la pobreza de pensamientos para entrar en la prosperidad de pensamientos.
• Me amo a mi misma/o y me regocijo en quien soy porque sé que la vida está aquí para mí y me proporciona todo lo que necesito.
• Me muevo de éxito en éxito de alegría en alegría y de abundancia en abundancia.
• Tengo el poder de quien me creó y expreso para mi misma la grandeza que soy.
• Soy una expresión de la vida divina y magnifica y estoy abierta y receptiva a todo lo bueno.

Libro "Tu Puedes Sanar Tu Vida"
Vídeo "Tu Puedes Sanar Tu Vida"

Acerca de la escritora del Libro "Tu Puedes Sanar tu Vida" Louise L. Hay

Es maestra y conferenciante metafísica y autora de 24 libros que se han convertido en éxitos editoriales, incluyendo Tú puedes sanar tu vida y Tú puedes sanar tu cuerpo. Sus trabajos se han traducido a 25 idiomas en 33 países en todo el mundo. Desde que empezó su carrera como Ministra de Ciencias de la Mente en 1981, Louise ha ayudado a miles de personas a descubrir y utiliza todo el potencial de sus propios poderes creativos para lograr el crecimiento personal y la auto curación. Louise es dueña y fundadora de Hay House, Inc., una compañía editora de auto ayuda que difunde libros, audio y videos que contribuyen a la curación del planeta.

Pide y se te dara

miércoles, 9 de julio de 2008

Decálogo Para Esposos


La esposa y/o esposo es nuestro ser más próximo. Es, casi, nosotros mismos, ya que comparte nuestra vida diaria, nuestras metas, nuestros sueños, nuestros proyectos... y también nuestros fracasos, nuestras enfermedades, nuestros problemas y nuestras tristezas. Ser cónyuge, pues, no es nada fácil.

Las líneas que siguen pueden ayudarte a que te conciencies del verdadero significado de ese estado civil que has elegido.

1.- AMA A TU ESPOSO/A.
Entre todos los posibles candidatos, te eligió a ti. Y te eligió por amor. ¿Qué piensas que será lo primero que debes darle a cambio, sino amor? Pero ámalo con amor de verdad, deseando y buscando SU felicidad, no LA TUYA. Lo otro, aunque se le suele llamar amor, es puro egoísmo. y en el matrimonio todo debe ser recíproco.

2.- RESPETA A TU ESPOSO/A
Es un ser humano, como tú. Y, por tanto, sueña, se ilusiona, desea, hace planes y quiere ser feliz. Y tiene a ello el mismo derecho que tú. Y, además, discurre y es tan inteligente como tú o, quizá, más. El hecho, pues, de que haya decidido unir su vida a la tuya no es justificación para perderle el respeto. Al contrario.

3.- APRENDE DE TU ESPOSO/A.
El matrimonio es una escuela de convivencia y, en muchos aspectos, tu cónyuge es tu maestro. Además, el punto de vista del otro sexo, necesariamente distinto del tuyo, es un magnífico medio para suavizar tu egocentrismo y hacerte más reflexivo, humilde y tolerante. Aprende tus lecciones, pues, y sé feliz.

4.- COMPARTE CON TU ESPOSO/A.
Compártelo todo: Ideas, gustos, aficiones, amistades, bienes... Si lo haces así, cada día os sentiréis
más identificados, más próximos, más uno sólo, que es a lo que debéis tender. Y, si tienes hijos, no discutas con tu cónyuge por causa de su alimentación, su crianza o su educación. Los hijos deben unir y nunca separar. Los dos tenéis el mismo interés en que reciban lo mejor y el mismo derecho a opinar. Y siempre es preferible hablar civilizadamente y, si no es posible, ceder y compartir, que discutir y producir, precisamente en los hijos, la sensación de que no estáis unidos o, lo que aún es peor, de que son ellos la causa de esa falta de unión.

5.- ALABA A TU ESPOSO/A.
Tiene miles de cualidades maravillosas. Tú no eres tonto, y algo verías que te gustó. Sigue, pues,
viéndolo, sigue profundizando y descubriendo cualidades dignas de admiración. Y alábaselas porque, al fin y al cabo, es humano, y la alabanza hará que se esmere en ello y que se sienta feliz de que lo percibas.

6.- CONFÍA EN TU ESPOSO/A.
Es lo menos que puedes hacer, ya que se te ha entregado de por vida. La confianza mutua es la base de la felicidad conyugal. Por tanto, no tengas secretos para tu cónyuge. Debes serle fiel porque a eso te comprometiste y porque tú también deseas su fidelidad. Pero no le debes, en ningún momento, coartar su libertad. ¿Qué mérito tendrá que te sea fiel si no tiene ocasión de serte infiel? El verdadero temple de las personas se ve cuando vencen las ocasiones, no cuando se les evitan. Destierra, pues, los celos, de tu cabeza. Te harán desgraciado y romperán para siempre tu matrimonio. Porque los celos suponen una falta total de confianza en uno mismo y en el otro, y el matrimonio se basa, precisamente, en la confianza mutua. Y recuerda, una vez más, que amar no es, ni mucho menos, poseer, sino todo lo contrario.

7.- DIALOGA CON TU ESPOSO/A.
Puesto que habéis unido vuestras vidas, hablad, estudiad, proyectad y decididlo todo los dos juntos y de mutuo acuerdo. No es justo, ni tienes derecho a ello, que decidas tú por los dos. Vuestra vida debe ser, en todo momento, tarea de ambos por igual. Y eso sólo se logra dialogando.

8.- CONVIVE CON TU ESPOSO/A.
Convivir no es sólo "vivir con", sino compartir, ilusionarse, sorprender agradablemente, ser felices juntos. Y es estar juntos sin dejar de sentir, sino cultivando permanentemente aquella emoción, aquel cosquilleo interno que presidió vuestros primeros encuentros. Depende de vosotros y, por tanto, depende de ti, que vuestro matrimonio sea un noviazgo permanente o sea un maltrecho y ajado proyecto de vida en común. La convivencia te obliga también a compartir todas las tareas del hogar y de la crianza de los hijos. No te refugies, pues, en egoísmos más o menos acuñados por la costumbre, para dejar de cumplir con tu obligación.

9.- SÉ TÚ CON TU ESPOSO/A.
No caigas en la tontería de representar un papel ante tu cónyuge. Te alejaría rápidamente de lo que vuestra vida debería ser. Debes ser tú, como tú eres, sin disimulos ni ficciones ni teatro, sin perjuicio de que cada día te esfuerces por mejorar. Sólo así te liberarás de tensiones y no necesitarás estar en guardia, a cambio de una ficción sin sentido.

10.- RESPETA LA FAMILIA DE TU ESPOSO/A.
Su familia debe ser tu familia y como tal debes quererla y frecuentarla y alabarla. También
tu familia tiene sus defectos y comete sus errores. Disculpa, pues, los de la suya. No te puedes imaginar cuántos matrimonios se han roto tontamente por no respetar uno de los cónyuges a la familia del otro.

Dado que el matrimonio es un proyecto común hecho con ilusión y con amor, estos diez mandamientos se pueden reducir a uno:
AMA A TU ESPOSO/A COMO TÚ DESEARÍAS QUE TU ESPOSO/A TE AMASE A TI.
Sólo así ese proyecto común pervivirá, dará sus frutos y os hará felices.

Libros que les recomiendo amigos míos dense un tiempo para leer también y verán que de todo esto sacan un buen provecho

"Matrimonio Vocación de Amor"
"Nuestro Estilo de Vida"

Decálogo para Hijos


Ser hijo es el destino de todos.
Podemos llegar o no a ser padres.
Pero hijos lo somos todos sin excepción. Es, pues, la situación de convivencia más frecuente que existe. Y eso quiere decir que es la que mejor hemos de saber resolver.
Las ideas que siguen, que deberías estudiar y hacer tuyas, te ayudarán a desempeñar dignamente ese papel de hijo, el más importante que te cabrá desempeñar en tu vida, después del papel de padre.

1.- AMA A TUS PADRES.
Ellos te lo dieron todo de la mejor manera que supieron. Todo. Y, más que nada, te dieron amor.

2.- RESPETA A TUS PADRES.
"Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios" Éxodo 20:12.
Alli no dice si se han portado bien contigo, alli dice honralos, sean como ellos sean, es un deber hacia los padres

3.- SÉ AGRADECIDO CON TUS PADRES.
Les debes nada menos que la vida, tu don más preciado, y que nunca podrás agradecer bastante.
Llevas, además, mucho más de ellos de lo que tú puedes imaginar.

4.- AYUDA A TUS PADRES.
Ellos te ayudaron cuando lo necesitabas. A veces con gran sufrimiento, pero siempre con amor y con ilusión. Nunca sabrás las noches en vela, los sobresaltos, los disgustos, los sacrificios, las renuncias y el esfuerzo que supusiste para tus padres. En realidad, sólo lo sabrás cuando, a tu vez, seas padre o madre. Entonces los empezarás a comprender mejor y a querer más. Es natural, pues, que puedan contar con tu ayuda en todos los terrenos y en todos los momentos.
Y es natural que se la prestes sin regateos, sin mezquindades y sin excusas cuando la necesiten. Sobre todo, no los abandones porque son viejos. Ellos no lo harían nunca contigo. Nunca. Para dejar de ayudar a los padres, pues, no hay ninguna excusa válida. Ninguna.

5.- DIALOGA CON TUS PADRES.
Interésate en sus cosas y hazles conocedores de las tuyas. Ten en cuenta que, aunque tú no lo creas, tu vida es parte de la suya y todo lo que a ti te afecte, bueno o malo, lo sienten
ellos como propio. Hazles, pues, partícipes de tu felicidad y disimúlales, en lo que puedas, tu desgracia.

6.- CUENTA CON TUS PADRES.
No los dejes al margen de tu vida porque, por ley natural, nunca podrán estarlo. Tú, lo quieras o no, formas parte de ellos y eso te obliga a tenerlos al corriente de tus cosas y, sobre todo, a facilitar y fomentar su contacto y su convivencia, lo más intensa posible, con tus hijos. Los abuelos son los únicos que pueden dotar a tus retoños de unas raíces que los unan a su familia, a su ambiente, a su pueblo y a su historia, cosa que tú, preocupado por su educación y su formación, no harás o harás mal.

7.- IMITA A TUS PADRES.
Lo has venido haciendo, sin darte cuenta, toda tu vida. Pero ahora debes hacerlo conscientemente. Estudia cada una de las virtudes, de los hábitos, de las actitudes que tú admires en ellos, y hazlos propios. Te será fácil, porque todos los padres tienen miles de cosas buenas y dignas de admiración.

8.- ESCUCHA A TUS PADRES.
Dales posibilidades de ejercer su papel. Aunque ahora parece que no haya de ser así, por ley natural, mientras vivan seguirán siendo tus padres. Y sólo desean tu bien y tu felicidad. No les niegues, pues, la oportunidad de seguir siendo padres, a su manera.

9.- DISCULPA A TUS PADRES.
Ellos no son perfectos. Nunca lo fueron ni pretendieron serlo. Y por eso se equivocaron, como tú te equivocas hoy. Pero siempre buscaron y se esforzaron por obtener lo mejor para ti, desde su punto de vista. Su actitud pues, aunque en algo se equivocaran, sólo merece tu disculpa y tu respeto.

10.- COMPRENDE A TUS PADRES.
No son como tú, claro. Ni tú eres como ellos. Pero el vínculo que os une trasciende lo terreno para anclarse en el corazón. Su falta de egoísmo para contigo, la ilusión que tu nacimiento y tu infancia y tu juventud les produjo; los sacrificios que por ti hicieron; los sueños que forjaron; el futuro que, en su imperfección, pergeñaron para ti, bien merecen tu comprensión y tu gratitud y tu amor.

Estos diez mandamientos se resumen en uno:
AMA A TUS PADRES COMO A TI TE GUSTARÍA QUE, LLEGADO EL CASO,
TE AMASEN TUS PROPIOS HIJOS.

Pero ámalos sin reservas, como tus padres te amaron a ti. Si lo haces, los harás felices y tú lo serás con ellos.

Libros muy interesantes para Padres y nuestros hijos ya adolescentes les recomiendo

"El amor joven etapas del Pololeo"
"La Valorizacion de si mismo"
"El cultivo de nuestra vida sexual"
"El ideal personal"
"La Paternidad Responsable"

Decálogo Para Padres


Ser padre o madre no es fácil. Pero es lo más hermoso y lo más importante que nos puede ocurrir en la vida.
Ahí van unas cuantas ideas, que deberías leer frecuentemente hasta grabarlas, de modo imborrable, en tu cabeza y en tu corazón. Si las pones en práctica, puedes ayudar a tu retoño a ser feliz y a hacer felices a los demás:

1.- AMA A TU HIJO.
Ha nacido de ti porque te necesita y te ha escogido entre todos los padres posibles. Y naciendo, ha puesto su vida en tus manos. Ámalo, pues, porque no podía haberte dado mayor muestra de
confianza.

2.- RESPETA A TU HIJO.
Tiene el mismo derecho que tú al respeto, y tú, precisamente, debes enseñarle el respeto por los demás. Por tanto, no lo castigues cuando se equivoque, pero prémialo siempre que acierte. Y destierra de tu mente, de por vida, como impropio, abuso de autoridad, soberbia y crueldad, cualquier clase de maltrato hacia él: Desprecio, insulto o ridículo y, más aún la agresión física, indigna hasta para los animales, que no la practican nunca.

3.- COMPRENDE A TU HIJO.
Ponte en su sitio, a su nivel, y trata de ver las cosas como él las ve. Pero no pretendas nunca que las vea como tú, porque es imposible. Él es distinto.

4.- DISFRUTA DE TU HIJO.
Participa de sus juegos, de sus ilusiones, de sus sueños... Él se sentirá fuerte y desarrollará las alas de la ilusión y la fantasía, piedras angulares de la felicidad.

5.- ALABA A TU HIJO.
Mira siempre su lado bueno. Aprovecha cualquier ocasión para que oiga tus alabanzas y note que estás orgulloso de él. Es el mejor servicio que le puedes prestar. Además, siempre hay mil motivos para estar orgulloso de un hijo.

6.- SÉ CONSECUENTE CON TU HIJO.
Si le aconsejas algo, que vea que tú lo haces. Si le dices que algo no debe hacerse, que vea que tú no lo haces. De otro modo sembrarás en él la confusión y la falta de confianza en ti y en el mundo, cuyo representante para él eres tú.

7.- SÉ RESPONSABLE CON TU HIJO.
Sin que lo sepas, tú eres el espejo en que él se mira y tratará, inevitablemente, de imitarte. No hagas, pues, que fracase en el futuro cuando imite tus fallos de hoy. Procura superarte para estar a la altura de tu papel.

8.- NO AGOBIES A TU HIJO.
No le pidas más de lo que puede dar, en ningún sentido. Él ha venido al mundo con unas capacidades y unas inclinaciones y un plan de vida distintos de los tuyos y distintos también de los que tú habías, egoístamente, soñado para él. Y tiene derecho a desarrollar "su" vida y no la tuya, cosa que tú ya hiciste y te pareció normal hacer.

9.- DIALOGA CON TU HIJO.
Confía en él y haz que él confíe en ti.
Eres, en todo el mundo, la persona en la que, de modo natural, más debe confiar, y de la que más tiene derecho a esperar. Si no te ganas su confianza, te suplantarán en ella los amigos y éstos no siempre serán los más aconsejables.

10.- NO LE DIGAS NUNCA NI LE ENSEÑES A TU HIJO QUE LA VIDA ES FEA O EL MUNDO ES HOSTIL.
Porque la vida es maravillosa y vale la pena vivirla, y el mundo está lleno de amor y de felicidad y de cosas bellas y de oportunidades. Y ese es el mundo que debes mostrarle. Y el que tu hijo lo vea así o no, dependerá de tu acierto, de tus correctas enseñanzas y de tus buenos ejemplos... o de tus frustraciones, de tus errores y de tus complejos... de los que él no tiene ninguna culpa y con los que tú no tienes ningún derecho a hacerle cargar.

Como habrás observado, estos diez mandamientos se resumen en uno:
AMA A TUS HIJOS COMO A TI TE GUSTARÍA QUE TUS HIJOS TE AMASEN A TI.
O sea: AMAR. Pero ama sin esperar nada a cambio.
Absolutamente nada. Tan sólo está dispuesto, siempre que haga falta, a escuchar, a echar una mano mediante un consejo, una reflexión, una sugerencia, un ejemplo o una ayuda material... pero nunca una imposición ni una exigencia. Eso es violencia y la violencia nunca está justificada y, además, genera más violencia, de la que la primera víctima serías tú mismo.

Si observas este Decálogo, tu hijo será feliz y tú con él. Si no, tú serás el principal responsable de su fracaso y de su infelicidad

les recomiendo ademas estos libros

Colección "para que Tengan Vida" tomos 1 al 15
Colección "escuela para Padres" tomos 1 al 6
" Ser Padre Hoy, Crisis y propuesta"



lunes, 7 de julio de 2008

Alcanza tus Sueños


Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán".
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad;
una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
"Que este día sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños"

quien soy